La inflamación de la próstata, conocida como prostatitis, es relativamente frecuente, y la ciencia médica dispone de múltiples métodos de intervención para tratarla. Las personas que recelan de optar por los métodos estándar suelen elegir prácticas no convencionales para aliviar la inflamación. El masaje prostático consiste en masajear la próstata para aliviar los síntomas. Se cree que esto reduciría la inflamación, facilitaría un mayor flujo de orina y ofrecería gratificación sexual. No obstante, existen ciertos riesgos asociados al procedimiento; en las secciones siguientes se ofrece información detallada, incluida una recopilación de los posibles efectos secundarios de la estimulación prostática, para ayudar a las personas a ser conscientes de las posibilidades.
Descripción general de la afección: próstata inflamada
Una próstata inflamada o prostatitis, se diagnostica normalmente a través de lo que se conoce como un DRE (tacto rectal). Consiste en introducir un dedo en el recto para palpar físicamente y determinar la presencia de un crecimiento o agrandamiento anormal. En este procedimiento, el dedo introducido revisa el recto y la próstata, para buscar la presencia de cualquier masa o crecimiento anormal. Especialistas formados comprueban la presencia de dilataciones endurecidas, y este examen suele durar un minuto. Aunque esto puede resultar incómodo para muchas personas, no se sabe que el examen en sí cause dolor, salvo un dolor muy leve o insignificante.
Tratamiento típico de la enfermedad
Normalmente, el tratamiento de la enfermedad dependerá del resultado del diagnóstico y de los síntomas que presente el paciente. Por ejemplo, el tratamiento puede ir dirigido a la infección o a las complicaciones urinarias, o puede centrarse en aliviar el dolor. He aquí un rápido vistazo a estos tratamientos.
#1 Infecciones
A las personas diagnosticadas de prostatitis bacteriana se les suelen recomendar antibióticos. La naturaleza de la administración de los antibióticos depende en gran medida de la afección. Por ejemplo, si se diagnostican infecciones agudas, los antibióticos se administran por vía intravenosa. A las personas con afecciones moderadas se les pueden administrar antibióticos de forma diferente. La duración del tratamiento suele ser de un mes o poco más de un mes. Sin embargo, en determinadas condiciones, el tratamiento puede durar más tiempo, dependiendo de la infección, que puede ser de naturaleza recurrente o haber desarrollado resistencia a múltiples fármacos.
#2 Dolor
El dolor se trata sintomáticamente junto con las causas subyacentes. Las causas subyacentes se tratan según el diagnóstico de la enfermedad, mientras que el tratamiento suele consistir en la prescripción de analgésicos. Es necesario pedir consejo médico sobre la medicación para el dolor y evitar el impulso de automedicarse. Por ejemplo, los medicamentos combinados con Tramadol/Acetaminofeno/Paracetamol se toman a veces sin consejo médico. Aunque se experimente alivio, existe la posibilidad de que la medicación cause otros efectos indeseables. Por lo tanto, es necesario considerar el dolor de la prostatitis de forma diferente, y evitar el impulso de confiar en los analgésicos de venta libre.
#3 Complicaciones urinarias
Las complicaciones urinarias derivadas de la prostatitis suelen tratarse con alfabloqueantes. El objetivo y el mecanismo de acción de los alfabloqueantes es ofrecer relajación al cuello de la vejiga y a las fibras musculares situadas en el punto donde se unen la vejiga y la próstata. Al relajar estos músculos, se resuelven los problemas urinarios habituales, como la dificultad para orinar y el dolor al hacerlo. Es uno de los medicamentos más recetados para tratar la prostatitis y el dolor.
Visión general de las prácticas alternativas: masaje o estimulación prostática
Como ya se ha señalado, muchas personas buscan ahora alivio con prácticas alternativas como la estimulación o el masaje de la próstata. Con ello se pretende bajar la inflamación además de ofrecer alivio del dolor y las molestias de la próstata inflamada. Sin embargo, es necesario señalar que los beneficios documentados y las pruebas que pueden aceptarse no son tan sólidas como las afirmaciones de los beneficios. Aunque se sabe que ofrece alguna forma de gratificación sexual, es incorrecto suponer que la estimulación de la próstata puede sustituir a las prácticas médicamente aprobadas.
La estimulación real es muy similar al tacto rectal. Aunque el DRE tiene como objetivo principal determinar la presencia de anomalías, la estimulación pretende ir más allá del examen. La próstata es responsable de la producción del "fluido" que engloba a los espermatozoides, e influye en la fertilidad masculina. Consta de dos secciones y envuelve la uretra en la parte en que se une a la vejiga. La finalidad del masaje o la estimulación es drenar la próstata y consiste en frotar o masajear la próstata para drenar el líquido. La frecuencia de la estimulación puede ser inicialmente de dos o tres veces por semana, y suele reducirse cuando se observan signos de mejoría o alivio.
En algunos casos, el fluido se recoge para su análisis en laboratorio. Este líquido, también conocido como "leche", es esencialmente la secreción prostática. El análisis de laboratorio de este líquido ayuda a determinar la infección y también a determinar los mejores métodos para tratar la inflamación/infección.
Diferentes métodos de estimulación prostática
La estimulación o el masaje pueden realizarse mediante distintos métodos. Por ejemplo, puede realizarse con el dedo, de forma similar al DRE, o también con un dispositivo especial de masaje prostático. Su manejo requiere una formación especializada y conocimientos sobre la prostatitis, por lo que es imprescindible manipularlo con sumo cuidado. En determinadas circunstancias, el procedimiento puede ser doloroso, y se sabe que muchas personas experimentan y refieren una sensación de quemazón. Esto suele ocurrir después de drenar el líquido.
Existe otro método de estimulación prostática, en el que el masaje se realiza externamente. Se trata de presionar la zona situada entre el ano y el escroto, conocida médicamente como perineo. Esto evita la necesidad de introducir el dedo o cualquier objeto en el cuerpo. Sin embargo, este método también requiere formación y un enfoque cuidadoso para evitar complicaciones. Otros métodos de estimulación incluyen masajear el vientre, en la zona entre el hueso púbico y el ombligo. Esta forma de masaje externo también requiere una formación adecuada y un conocimiento de la anatomía. También existen dispositivos de masaje externo que ayudan a realizar la estimulación externamente. La manipulación de estos dispositivos requiere formación y un cuidado completo para evitar una fuerza o estimulación excesivas, o una posición incorrecta.
Síntomas comúnmente asociados a la prostatitis
Existen claros síntomas reveladores de la prostatitis y se aconseja a las personas que acudan al médico cuando experimenten u observen cualquiera de ellos. Por ejemplo, el individuo puede observar rastros de sangre en la orina, y puede experimentar disfunción eréctil prematuramente. Además, durante las relaciones sexuales, el individuo puede experimentar dolor en el momento de la eyaculación. Otros síntomas que pueden indicar la enfermedad son la dificultad para orinar, el aumento de la frecuencia de la micción o el dolor al orinar. En muchos pacientes, el paso de la orina puede parecer bloqueado o los chorros de orina pueden ser débiles. Otros síntomas son fiebre, que no está relacionada con ninguna otra afección, y posibles dolores musculares. Del mismo modo, los pacientes también pueden experimentar dolor localizado en la zona entre el escroto y el ano (la misma zona que se masajea durante la estimulación prostática). El dolor de espalda también se ha relacionado con esta enfermedad.
Riesgos asociados al procedimiento alternativo
Como ya se ha mencionado, las alegaciones de beneficios aún no se han establecido científicamente para considerarlas un sustituto de los procedimientos médicamente probados. Existen riesgos evidentes asociados a los procedimientos alternativos, por lo que se aconseja a las personas que pidan opinión antes de elegir estas opciones. es importante tener en cuenta la diferencia entre los resultados deseados: a menudo se destina al placer sexual y también al alivio de la prostatitis. Cuando se realiza con fines de gratificación sexual entre individuos sanos, los niveles de riesgo son relativamente más bajos. Sin embargo, cuando se realiza como opción de tratamiento de la prostatitis, los riesgos son relativamente mayores. A continuación se ofrece una recopilación de algunos de los efectos secundarios de la estimulación de la próstata más frecuentes que los pacientes pueden sufrir durante y después del masaje o la estimulación.
- El mayor riesgo asociado al masaje es la posibilidad de que la prostatitis se agrave debido a la estimulación. El individuo corre el riesgo de facilitar la propagación de la infección como consecuencia de un masaje incorrecto o de efectos indeseables de la fuerza ejercida sobre la próstata inflamada.
- El sangrado en la zona que rodea la próstata es otra posible consecuencia de la estimulación y debe evitarse. Esto podría dar lugar a resultados no deseados y complicaciones, por lo que es mejor asegurarse de que la terapia o los procedimientos alternativos no causan ningún riesgo adicional.
- Otro posible efecto secundario de la estimulación es la aparición de infecciones cutáneas. El riesgo de que la estimulación provoque una infección cutánea grave, conocida médicamente como celulitis, es alto, y es importante ser consciente de esta posibilidad.
- Es probable que los pacientes con hemorroides preexistentes experimenten un agravamiento de la afección como consecuencia de la presión ejercida sobre la próstata. La ubicación de la próstata, y la forma de estimulación resultan en una posible presión de las hemorroides y esto podría terminar en una complicación totalmente nueva.
- Los pacientes con cáncer de próstata preexistente corren un grave riesgo de que el cáncer se extienda debido a la estimulación. Los tumores o crecimientos cancerosos no deben exponerse a presión ni a ningún tipo de estimulación, ya que esto puede provocar la propagación del cáncer.
- La inserción de dispositivos especiales o la introducción del dedo en el recto con el fin de examinar o estimular la próstata inflamada puede provocar posibles daños en el revestimiento del recto. Esto podría abrir una lista completamente nueva de complicaciones y problemas que requerirán un tratamiento aparte.
- No se recomienda la estimulación de la próstata en pacientes con epididimitis, ya que podría agravar la afección. La afección se refiere a la inflamación del conducto que conecta los testículos, y la estimulación o el masaje o alguna presión pueden provocar el agravamiento de la afección.
- Los riesgos de complicaciones aumentan cuando el procedimiento lo realizan personas poco formadas o que no poseen suficiente información sobre la anatomía. Sólo las personas que conozcan bien la anatomía podrán realizar el procedimiento con el cuidado necesario para evitar efectos secundarios no deseados. A veces puede no ser posible identificar claramente la experiencia o los conocimientos de la persona que realiza el procedimiento alternativo, a diferencia de los protocolos probados del tratamiento o la cirugía convencionales.