A las personas diagnosticadas de síndrome de Ehlers-Danlos (SED) se les suele recomendar que no tomen determinados fármacos debido a la posibilidad de que se produzcan resultados indeseables. Las siguientes subsecciones ofrecen una visión detallada de la enfermedad, además de ofrecer respuestas a una pregunta frecuente: ¿qué medicamentos se deben evitar con el síndrome de Ehlers-Danlos? Esto ayudará a pacientes y cuidadores a tomar las precauciones adecuadas y también a garantizar que se evitan los medicamentos que interactúan.
¿Qué es el síndrome de Ehlers-Danlos?
Se refiere a un grupo de trastornos genéticos que afectan a los tejidos conectivos del organismo. Los tejidos conjuntivos proporcionan soporte a la piel, los huesos, los vasos sanguíneos y otros órganos y estructuras. Los síntomas del SED pueden variar ampliamente y pueden incluir:
- Hipermovilidad articular (articulaciones que se mueven más allá de lo normal)
- Piel que se magulla, estira o cicatriza con facilidad.
- Fragilidad de la piel y los vasos sanguíneos
- Dolor crónico
- Dislocaciones o subluxaciones (dislocaciones parciales) de las articulaciones
- Escoliosis (curvatura de la columna vertebral)
- Prolapso de la válvula mitral (una afección cardiaca)
- Divertículos intestinales o vesicales (pequeñas bolsas que se forman en las paredes de estos órganos).
Hay varios tipos diferentes de EDS, cada uno con su propio conjunto de síntomas y gravedad. Algunos tipos están causados por mutaciones en genes específicos, mientras que otros se deben a factores desconocidos. Se trata de un trastorno poco frecuente que afecta a 1 de cada 5.000 personas en todo el mundo. Algunos tipos de EDS son relativamente más frecuentes que otros. Una característica única de esta enfermedad es la posibilidad de que se diagnostique mal o no se diagnostique.
¿Cómo se diagnostica el SED?
El diagnóstico del SED se basa en la exploración física y los antecedentes familiares. En caso de duda, también es posible diagnosticar la enfermedad mediante pruebas genéticas. Por ejemplo, los síntomas típicos o reveladores pueden ser indicativos de la enfermedad. Los pacientes y cuidadores podrían entonces buscar diagnósticos y pruebas para confirmar o refutar la afección. En la actualidad, el SED no tiene cura, y todo tratamiento es sintomático y de apoyo. El tratamiento suele incluir fisioterapia, terapia ocupacional y tratamiento del dolor.
¿Qué fármacos deben evitarse con el síndrome de Ehlers-Danlos?
Con la información básica sobre la enfermedad, es hora de responder a la pregunta. Los pacientes y cuidadores deben informar obligatoriamente a los médicos tratantes sobre cualquier medicamento que estén utilizando. Una lista de algunos de los medicamentos que pueden no ser seguros o eficaces para las personas con SED incluye:
- Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno y el naproxeno, que pueden aumentar el riesgo de hemorragias y hematomas.
- Anticoagulantes como la warfarina, que también pueden aumentar el riesgo de hemorragia
- Productos a base de colágeno, que en realidad pueden empeorar los síntomas del SED
- Analgésicos narcóticos, debido a la naturaleza adictiva y a la posible falta de eficacia en el tratamiento del dolor en personas con SED.
- Los pacientes con SED también pueden tener un mayor riesgo de reacciones adversas a la anestesia, por lo que es de vital importancia informar sobre la enfermedad antes de cualquier intervención quirúrgica.
¿Por qué deben evitar los AINE los pacientes con SED?
Deben evitarse los antiinflamatorios no esteroideos (AINE ), como el ibuprofeno y el naproxeno, debido al riesgo de hemorragias y hematomas. Las personas con EDS tienen un mayor riesgo de hemorragia, ya que la piel y los vasos sanguíneos se vuelven frágiles y extremadamente sensibles con esta enfermedad. Los AINE bloquean la producción de prostaglandinas, que intervienen en la regulación de la inflamación y el dolor. Sin embargo, las prostaglandinas también intervienen en la formación de coágulos sanguíneos y, al bloquear su producción, aumenta el riesgo de hemorragias. Esto puede ser especialmente peligroso para los pacientes con EDS. Además de las hemorragias, los AINE pueden provocar otros efectos secundarios, como molestias estomacales, úlceras y daños renales.
¿Por qué deben evitar los anticoagulantes los pacientes con síndrome de Ehlers-Danlos?
Los anticoagulantes, como la warfarina y la heparina, pueden aumentar el riesgo de hemorragia al impedir la formación de coágulos sanguíneos y dificultar la detención de las hemorragias. Por lo tanto, en general se recomienda que los pacientes con EDS eviten tomar anticoagulantes. En su lugar, pueden utilizarse otros medicamentos o fisioterapia para controlar los síntomas.
¿Por qué deben evitar los productos a base de colágeno los pacientes con síndrome de Ehlers-Danlos?
El colágeno es una proteína que se encuentra en el tejido conjuntivo y es uno de los principales componentes de la piel, los tendones y los ligamentos. Los productos a base de colágeno, como suplementos y cremas, se comercializan habitualmente para mejorar el aspecto y la salud de la piel y las articulaciones. Sin embargo, para los pacientes con síndrome de Ehlers-Danlos (SED), el uso de productos a base de colágeno puede ser perjudicial, debido a las siguientes razones:
- Puede no ofrecer los resultados deseados: El EDS y la mutación genética pueden afectar a la producción de colágeno, por lo que tomar suplementos de colágeno adicionales puede no ayudar al estado del paciente.
- Puede desencadenar reacciones alérgicas: Algunos pacientes con EDS pueden ser alérgicos al colágeno de origen bovino o porcino, que se utiliza habitualmente en suplementos y cremas de colágeno.
- Riesgo de inflamación: Los productos a base de colágeno pueden causar inflamación, lo que puede agravar los síntomas en pacientes diagnosticados de SED.
Antes de utilizar cualquier suplemento o aplicación tópica, es importante solicitar el consentimiento del especialista, ya que el trastorno genético subyacente podría ofrecer resultados diferentes a los de las personas que no lo padecen.
¿Por qué deben evitar los analgésicos narcóticos los pacientes con síndrome de Ehlers-Danlos?
Los analgésicos narcóticos, como los opiáceos, pueden ser peligrosos para los pacientes con síndrome de Ehlers-Danlos (SED) por varias razones, que se enumeran a continuación:
- Mayor riesgo de adicción: Mayor riesgo de desarrollar adicción a opiáceos debido a la naturaleza crónica del dolor en pacientes con SED.
- Mayor riesgo de sobredosis: Los pacientes con SED pueden ser más sensibles a los efectos de los opioides, lo que puede aumentar el riesgo de sobredosis.
- Interferencia con la fisioterapia: Los analgésicos narcóticos pueden hacer que los pacientes estén somnolientos y menos alerta, lo que puede interferir con la capacidad de participar en fisioterapia y otras formas de rehabilitación que son importantes para controlar los síntomas del SED.
- Enmascaramiento del dolor: Los analgésicos narcóticos pueden enmascarar el dolor del SED, lo que puede dificultar a pacientes y médicos la identificación de la causa subyacente del dolor. Esto puede retrasar el diagnóstico y el tratamiento adecuados.
Se aconseja a los pacientes con EDS que eviten los analgésicos opiáceos y recurran a otras opciones de tratamiento del dolor, como fisioterapia, terapia ocupacional y analgésicos no opiáceos.
