Dolores experimentados durante períodos menstruales o calambres puede producirse cuando comienza tu menstruación. Las molestias suelen aparecer en la región pélvica o en la parte inferior del abdomen. En términos clínicos, esta afección se denomina dismenorrea. En casos extremos, se experimenta dolor en la región lumbar o en los muslos. La investigación médica relaciona estas molestias con el inicio de tu proceso de ovulación. En la mayoría de los casos, estos dolores/calambres se notan hasta el final del periodo. ¿Puedes tomar antiinflamatorios no esteroideos como ibuprofeno para tratar dolores menstruales? Es importante conocer más detalles sobre el uso de este AINE para tales afecciones. Los dolores o calambres menstruales pueden ir acompañados de problemas abdominales, como náuseas o vómitos, migrañas, sensación de mareo, somnolencia o desmayo. Puedes experimentar estas afecciones cuando tu sistema experimenta ciertos desequilibrios a nivel hormonal. Entre las diversas hormonas, se sabe que las prostaglandinas producen problemas gástricos y dolores abdominales. En la mayoría de los casos, los calambres menstruales están relacionados con la elevada secreción de fluidos vaginales, así como con la hipersensibilidad a los dolores. El embarazo se considera un remedio natural para reducir la gravedad de esta afección. Pero, en la mayoría de las mujeres, las molestias asociadas al periodo se notan hasta que llegan a la menopausia.
Hay una acumulación de grasas omega-6: como resultado, tu cuerpo puede liberar enzimas como los leucotrienos, así como prostaglandinas. Además, se sabe que la contracción de la región uterina priva a las partes pélvicas del oxígeno necesario; ésta es esencialmente la causa fundamental de los calambres y dolores experimentados durante los periodos menstruales. No se trata de una afección grave; además, se considera un problema comúnmente experimentado entre muchas mujeres que menstrúan. Sin embargo, los efectos son más pronunciados durante los primeros 20 años; se sabe que las molestias disminuyen a medida que envejeces.
Ibuprofeno - ¿Para qué se utiliza este medicamento?
El ibuprofeno es un medicamento que se toma para tratar dolores y afecciones dolorosas como la artritis. Como uso prolongado, también se consume para tratar la fiebre y algunos signos de infecciones (como la gripe o el resfriado común). Su labor se centra principalmente en inhibir determinadas sustancias que pueden causar hinchazón o inflamación. Algunas personas pueden tomar este fármaco por vía de automedicación; sin embargo, se considera una práctica segura si lo tomas bajo la supervisión de un médico cualificado.
La dosis típica se administra una vez cada 5 ó 6 horas. Es seguro tragar la píldora consumiendo de 7 a 8 onzas de líquido. Utiliza siempre agua o zumos de fruta; nunca tomes líquidos carbonatados o con cafeína para tragar ibuprofeno. Las personas con el estómago sensible o hipersensibles a los principios activos pueden tomarlo con las comidas o con líquidos como la leche. En algunos casos, tu médico tratante puede recetarte un antiácido para acompañar tu plan de medicación. A los niños se les administran -a veces- dosis de ibuprofeno. En estos casos, el plan de dosificación se determina en función del peso corporal de tu hijo.
Uso de ibuprofeno para tratar dolores menstruales
El ibuprofeno es un medicamento de uso común para tratar los dolores menstruales y los calambres experimentados durante la regla. Aunque en general se considera segura, puede tener sus propios efectos secundarios. Por ejemplo, el uso prolongado de este AINE puede dar lugar a úlceras o hematomas internos, así como a hemorragias. El uso regular de ibuprofeno se asocia a trastornos graves como el síndrome del intestino permeable, así como a hemorragias de la parte superior del tubo digestivo. Sin embargo, algunos estudios revelan que incluso una ingesta a corto plazo de ibuprofeno u otros AINE, como el naproxeno, la aspirina, etc., puede provocar daños en el intestino y perjudicar al sistema gástrico.
Otros riesgos/efectos secundarios probables del ibuprofeno
Este fármaco también puede causar otras molestias gástricas, como dificultades para evacuar, dolores de cabeza, así como niveles excesivos de mareo. En algunos casos puntuales, este fármaco puede aumentar tus niveles de tensión arterial. Si estos episodios hipertensivos se producen con más frecuencia, te aconsejamos que consultes con tu médico sin mucha demora.
Es improbable que el ibuprofeno cause efectos secundarios importantes; en algunos casos aislados, los usuarios han informado de molestias agudas como síntomas de insuficiencia renal (alteración de la secreción de orina), visión borrosa, trastornos mentales como estar deprimido, ansioso o sentirse muy decaído, signos precoces de problemas cardíacos -es decir, sensación de cansancio/cansancio-, inflamación de las extremidades inferiores -especialmente en los tobillos o los pies-. Además, si presencias cualquier posible signo de problemas hepáticos (que pueden manifestarse como decoloración de la piel o los ojos, disminución del apetito, oscurecimiento de la orina, etc.), tienes que informar a tu equipo de cuidadores lo antes posible.
Precauciones necesarias
Es importante que informes a tu médico/farmacéutico tratante de tus dolencias anteriores, así como de los planes de tratamiento actuales. Quienes tengan problemas relacionados con la coagulación de la sangre, falta de glóbulos rojos adecuados (anemia) o hemorragias internas deben extremar las precauciones al tomar ibuprofeno. La información sobre episodios previos de infartos de miocardio o problemas respiratorios (como asma/bronquitis) también debe compartirse con tu médico tratante.
Te aconsejamos que hagas una lista de todos los medicamentos que tomas actualmente. En tu lista, incluye medicamentos sin receta, medicamentos con receta y suplementos. Quienes tomen fármacos para tratar la hipertensión o afecciones renales deben asegurarse de que su médico, así como el farmacéutico, estén al corriente de dichos planes de medicación.
En resumen, los AINE como el ibuprofeno se utilizan habitualmente para el tratamiento de los dolores y calambres experimentados durante los periodos menstruales. Pero, el uso periódico de este medicamento puede causar úlceras, hematomas internos, hemorragias u otros problemas en tu sistema gástrico. En algunos casos puntuales, puede aparecer el síndrome del intestino permeable u otras afecciones hemorrágicas agudas similares, especialmente en la parte superior del tracto gástrico. Últimamente han surgido algunos remedios alternativos. Una de ellas es el uso del aceite de tomillo para tratar los dolores y calambres que aparecen durante la menstruación. Este aceite está dotado de propiedades antiespasmódicas y también puede producir efectos analgésicos. Como medida de seguridad, se aconseja que hables con tu médico tratante sobre los riesgos asociados a la ingesta de ibuprofeno para tratar molestias menstruales como calambres y dolores.