Bronquitis, asma y otros trastornos respiratorios se clasifican como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). En la mayoría de estas afecciones, las vías respiratorias se estrechan, lo que aumenta su ciclos respiratorios. Las personas que no reciben la atención médica y los medicamentos adecuados pueden sufrir graves daños en el sistema respiratorio. Medicamentos pertenecientes a un género denominado broncodilatadores son ampliamente utilizados para respiración trastornos respiratorios. Levalbuterol forma parte de esta clase de medicamentos. Antes de iniciar su plan de dosificación, es importante saber cómo utilizar con seguridad este broncodilatador. La acumulación de mucosidad, así como la tensión de los músculos de los pulmones, pueden provocar un alto nivel de estrés en el ciclo respiratorio. Pueden causar molestias en forma de jadeos o ralentización de la respiración. Los fármacos de una clase denominada broncodilatadores ayudan a eliminar la mucosidad y alivian los músculos pulmonares. Una vez despejadas las vías respiratorias, el aire entra y sale con facilidad; en el proceso, la respiración se normaliza.
De los medicamentos broncodilatadores más utilizados, el levalbuterol descongestiona las vías respiratorias. En esencia, este medicamento le ayuda a respirar con facilidad. Es posible que necesite un instrumento llamado nebulizador para utilizar este medicamento. Este dispositivo atomiza el medicamento (disponible en forma líquida) y ayuda a que estas partículas más finas lleguen a los pulmones. Es esencial saber cómo utilizar este instrumento antes de iniciar su plan de medicación.
Seguro uso de levalbuterol
En este entorno, es importante recordar que no se prescribe la misma dosis de levalbuterol a dos personas con dificultades respiratorias. La dosificación, la frecuencia de uso y la duración del plan de medicación dependen de múltiples factores; entre ellos, el peso corporal, la edad, el sexo, la gravedad de la afección respiratoria, la presencia de afecciones clínicas previas, etc. Uno de los factores que determinan la dosis es la respuesta/reacción de su organismo a las dosis iniciales de este broncodilatador. Es importante seguir todas las instrucciones de dosificación de su médico tratante.
En este sentido, es importante que informe a su médico de problemas cardiacos previos (como hipertensión(latidos irregulares del corazón, etc.), disfunción tiroidea, ataques epilépticos, convulsiones o crisis. Las personas con niveles altos o bajos de azúcar en sangre o con enfermedades como diabetes mellitus deben mantener informado a su médico de todas estas dolencias. Si está tomando medicamentos para tratar la diabetes, el equipo que le cuida debe conocer el plan de dosificación, la potencia de las dosis y la duración de dicho plan.
Aquellos que estén utilizando un medicamento broncodilatador como el albuterol o el metaproterenol deben poner al día a su equipo de cuidados de dichas dosis. La administración de varios broncodilatadores puede provocar una sobredosis. Los signos típicos de una sobredosis de fármacos broncodilatadores son aceleración del pulso, taquicardia, sudoración, tensión arterial alta, palpitaciones, etc. Al percibir uno o más de estos efectos secundarios, se le aconseja que interrumpa el uso de levalbuterol (u otros broncodilatadores) y busque ayuda médica de urgencia.
Para garantizar una mayor seguridad, se recomienda encarecidamente que comparta detalles sobre los medicamentos que toma actualmente, así como los planes de tratamiento que está siguiendo activamente. Es una práctica segura proporcionar una lista de los medicamentos que está tomando; en esta lista, añada medicamentos sin receta, medicamentos con receta suplementos de vitaminas, ayudas minerales, proteínas, ayudas dietéticas, así como medicamentos a base de hierbas.
Seguro niveles de dosis de levalbuterol
La potencia y la frecuencia de las dosis pueden variar en función de su edad y de la intensidad de su afección respiratoria. En el caso de los adultos, las dosis medidas de levalbuterol (administradas a través de un inhalador) se limitan a 2 inhalaciones (a dosis de 90 microgramos - mcg) cada 5 a 6 horas. Sin embargo, si su estado no es muy grave, se considera adecuada una sola inhalación cada 3 ó 4 horas. Como solución nebulizada, se ofrece una dosis de 0,60 miligramos (mg) a intervalos uniformemente espaciados de 6 a 7 horas. Sin embargo, si el ataque de asma es muy grave, se prescriben hasta 6 inhalaciones (mediante inhalador) en un plazo de 4 a 5 horas. En caso de solución nebulizada, se administra una dosis de 1,30 mg tres veces con un intervalo de tiempo de 20 minutos entre las dosis.
La dosis se reduce considerablemente si el paciente es un niño o un lactante. Cada dosis se limita a 0,07 mg por kg. La dosis máxima de levalbuterol nunca debe superar 1,20 mg por dosis. En caso de adolescentes o adultos jóvenes, la dosis puede aumentarse a 2 mg cada 30 minutos durante 2 ó 3 horas. Se recomienda agitar el envase antes de administrar las dosis. En caso de dosis dosificadas, se recomienda un dispositivo espaciador para garantizar un mejor control de la descarga del fármaco en las vías respiratorias.
El almacenamiento del levalbuterol en condiciones óptimas es importante para garantizar una mejor eficacia de este broncodilatador. La temperatura ideal de almacenamiento es de 22 grados Celsius, es decir, ~ 72 grados Fahrenheit. Es importante proteger esta med de una exposición a la luz solar. Congelar este medicamento es perjudicial, ya que puede hacer que pierda su capacidad terapéutica. El bidón nunca debe incinerarse ni perforarse. Una vez que el recipiente indique un nivel cero, se aconseja desecharlo sin intentar utilizarlo más adelante.
Los que están tomando fármacos betabloqueantes pueden causar pérdida de eficacia. Además, si ha tenido antecedentes de abuso de sustancias (como la cocaína), deberá comunicar los detalles necesarios a su médico tratante. El levalbuterol permite la relajación de los músculos pulmonares con la ayuda de los receptores beta, pero sin efectos o con efectos limitados sobre el bienestar cardíaco. No obstante, se aconseja controlar regularmente el ritmo cardíaco y la tensión arterial. Además, si percibe signos de un probable infarto de miocardio (como sudoración profusa, palpitaciones, dolor en el pecho, etc.), debe recibir apoyo clínico de urgencia.
Las personas que viven en los EE.UU. deben llamar al 911 con carácter de urgencia; también pueden ponerse en contacto con el servicio de asistencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA ) para recibir la atención y el apoyo necesarios en el momento oportuno. Se recomienda encarecidamente a los usuarios que vivan en una provincia canadiense que llamen al Ministerio de Sanidad de Canadá o acudan rápidamente a una unidad de control de intoxicaciones situada más cerca de su domicilio.
Como medida de seguridad ampliada, las mujeres que planeen quedarse embarazadas deben informar de sus planes al equipo que las cuida. Los estudios clínicos realizados sobre este medicamento no han evidenciado claramente su seguridad en mujeres embarazadas. Por lo tanto, no está claro si los principios activos del levalbuterol causan algún daño al feto o al nonato. Se sabe que los equipos asistenciales prescriben alternativas más seguras, teniendo en cuenta la seguridad del feto.
Del mismo modo, las mujeres en periodo de lactancia deben tomar las precauciones necesarias. Las ciencias médicas no pueden concluir si el levalbuterol (es decir, sus sustancias químicas activas) pasa a la leche materna. En algunos casos, los bebés alimentados con leche que contenía trazas de levalbuterol desarrollaron problemas de sueño y dificultades para alimentarse. En algunos casos, se observó que los bebés que tomaban este tipo de leche lloraban con más frecuencia. Por lo tanto, se aconseja a las mujeres en periodo de lactancia que consulten a su médico antes de tomar levalbuterol.
Por último, pero no por ello menos importante, la versión en inhalador del levalbuterol no es segura para los niños menores de 4 años. Además, la versión nebulizada del levalbuterol nunca se administra a niños menores de 6 años. Debido a estos riesgos, es una práctica segura hablar con el médico de su hijo (pediatra) antes de iniciar el tratamiento. Por encima de todo, si este fármaco está siendo demandado por niños de entre 8 y 18 años de edad, tal uso debe estar bajo la supervisión y orientación de un adulto. Es una práctica segura limpiar la tapa y el inhalador una vez cada 7 días. Cuando guarde el bote, asegúrese de que el lugar esté fuera del alcance de sus hijos o mascotas. Es igualmente esencial conservarlo a temperatura ambiente y, sobre todo, mantenerlo alejado del calor directo o de fuentes de luz.
En resumen, el levalbuterol ayuda a descongestionar las vías respiratorias y facilita los ciclos respiratorios. En adultos, las dosis (con inhalador) se limitan a 2 inhalaciones de 45 microgramos cada una cada 6 horas. Para los episodios graves de asma, se prescriben 6 inhalaciones (mediante inhalador) en un plazo de 6 horas. El uso de levalbuterol con otros broncodilatadores como el albuterol puede provocar una sobredosis. Los síntomas de sobredosis incluyen pulso errático, latidos cardíacos más rápidos, palpitaciones acompañadas de episodios excesivos de sudoración, desmayos, dolor en el pecho, etc. Al percibir cualquiera de estos signos, se recomienda encarecidamente consultar con el médico / farmacéutico que le trata sin más demora.